Hoy es el día de la Cabalgata de Reyes en Santa Cruz de Tenerife. Aunque estoy cerca de los 30 vivo este día con gran ilusión, aunque en algunos aspectos esta fecha tan señalada, ha sufrido algún que otro cambio. Ya no nos levantamos en casa a las 8 de la mañana, no subimos corriendo al cuarto de mis padres y les obligamos a levantarse. Ahora lo hacemos a las diez y pico, no hay prisa.
La verdad es que hace unos años uno tenía claro que las cosas no iban a cambiar nunca, porque como nos habíamos acostumbrado a ellas, pues confíabas en su inmutabilidad permanente. Pero es que ahora, hasta a mí me cuesta levantarme tan pronto para abrir los regalos. No me paetece, lisa y llanamente, y hasta si mi padre no tuviera tanta ilusión por ir, la vería por la tele.
Repito que sólo tengo 28, pero muchas de las actividades que me interesaban muchísimo antes, ya no me llaman tanto la atención. Como salir de marcha. Ahora me da una pereza increíble, animada esta por los precios de las bebidas y la baja calidad de la música (con la nueva plaga llamada Reaggeton de los mil demonios,jeje).
Mi mayor pasión es y seguirá siendo, ir al cine. Me encanta ver películas, todo su universo y creatividad.
A veces hago de mi vida una película, a modo de escape, cuando el stress de la cotidianeidad te apabuya de tal manera que hay que encontrar una salida pronto.
Ya decía yo cuando era pequeño por qué la mayoría de los adultos eran unos aburridos, y es que no es culpa suya, es que la vida les ha hecho así. Porque cuando tienes que llevar una familia a cuestas, una casa, el coche, el trabajo, la familia de tu pareja, etc... es normal que te den ganas de todo, menos de reír.
En fin, lo que hay que hacer es dedicarle menos tiempo al stress y más a los mil y un placeres de esta nuestra comunidad.